Cualquier seductor sabe que, si no es capaz de entablar conversaciones con desconocidas, tiene muy limitadas sus posibilidades de seducción, ya que, la cantidad de chicas que podemos conocer por “casualidad” a causa de terceras personas es muy reducida. Si realmente alguien quiere tener éxito con el sexo opuesto debe ser capaz de acercarse a cualquier mujer desconocida que le guste y entablar una conversación.
Pero claro, esto no es tan sencillo…Para mí hay varios puntos importantes a la hora de hablar con desconocidas.
Según yo lo veo, lo importante no es tanto qué decir, sino cómo se dice y, sobre todo, por qué se dice.. O lo que es lo mismo, lo importante no es tanto el juego externo (lo que haces) sino el Juego Interno (tu actitud: lo que sientes y piensas al hacerlo). Lo importante para mí es que, sea lo que sea que se le diga a la chica, se consiga decirlo en un estado de poder y de energía intenso y positivo. Yo sé que, si consigo adquirir ese estado de poder, y energía, de forma natural me convierto en alguien decidido, dominante, ingenioso, descarado, sexual y muy divertido. Y también sé que me gusto cuando soy así, y que, por lo general, a las chicas también les gusta.
Así que, para mí, todo lo que hay que saber acerca de cómo hablar con desconocidas se podría resumir en aprender a llegar a ese estado de confianza y poder. Cuando entro a una chica me concentro en ser decidido y dominante más que en el hecho de decir una cosa u otra. Bajo mi punto de vista, ese estado es lo que determina, por encima de cualquier otra cosa, el éxito. Es ese estado el que hace que la chica de pronto te mire con otros ojos: de pronto la conversación se ha convertido en seducción y tú tienes el control.
Pero claro, decir esto es muy fácil…lo difícil es hacerlo. Os voy a contar lo que yo tengo en mente y lo que yo hago para conseguir este estado…espero que os sea de utilidad.
Los puntos cruciales que yo tengo en cuenta son:
- Calentar. La seducción es como un deporte. Por muy campeón que seas, es imposible ganar los 100 metros lisos si no has calentado primero. En la seducción es igual. Cuando entro al primer grupo de chicas de la noche estoy muy frío, casi nunca sé que decir y para nada tengo el estado que me gusta tener. Pero eso lo tengo claro desde el principio. Así que, al principio, dedico un rato a calentar. Cuando caliento no caliento para ligar sino que caliento para calentar. Caliento para mí, para estar a gusto, para entrar en calor y para que mi cerebro se ponga en un estado positivo. Así que, al principio de la noche, me dedico a decirle algo a todas las chicas que veo. Aunque solo sea: “hola, chicas” o “bonitos zapatos”. Simplemente digo cualquier chorrada, para calentar. Si no caliento no disfruto, porque me pongo a pensar en los resultados. Al igual que en una carrera, si estás completamente frío y de repente te ponen en la pista tu cerebro está pendiente solo de ganar y de lo tremendo que será perder la carrera, de la decepción que tendrá todo el mundo, etc… Pero si llevas calentando una hora, entras en la pista concentrado en correr, en hacerlo bien y en disfrutar. No le has dado tiempo al cerebro a pensar en tonterías, porque le has tenido una hora pensando en correr. Con la seducción pasa igual, para poder seducir a una chica tienes que entrar en pista habiendo calentado y estando disfrutando solo del momento. Nada más que eso.
- Divertirme. Otro punto fundamental para mí es la diversión. Este punto incluye dos cosas: la primera, la que he comentado antes acerca de disfrutar del momento, (eso es algo fundamental); y la segunda es hacer cosas que te diviertan a ti. Cuando nos divertimos, somos mucho más geniaesl e ingeniosos que cuando no lo hacemos. Si disfrutamos, nuestro cerebro se activa y saca todo su potencial. Yo, por ejemplo, suelo improvisar todo lo que digo, pero si no, utilizo entradas o bromas que a mí me hacen disfrutar y que, son 100% originales mías, ya que no me gusta utilizar nada de otros, ni frases hechas. Una de esas frases de cosecha propia que utilizo, por ejemplo, consiste en acercarme a un grupo de chicas y preguntar: “Hola chicas…necesito vuestra ayuda para una pregunta importante…(pausa). En un duelo a muerte…¿vosotras quién creéis que ganaría: un Pinipón o un Playmobil?” (Para los que no lo sepan, los Pinipón y los Playmobil son dos tipos de muñecos con los que juegan los niños). La pregunta es absurda a todos los efectos, pero es algo que me divierte preguntar. Y me da igual si me ligo a las chicas o no, para mi es divertidísimo.
- Creérmelo. Ella necesita que yo me lo crea. A las chicas les da igual que me crea una cosa u otra, pero lo que sí que necesita es que yo me lo crea; que yo sepa a dónde voy y que le quite a ella la responsabilidad de decidir. Ella necesita que yo tome la determinación de conquistarla; que yo tome el control...Necesita que la sorprenda y que la “secuestre” a otro estado mental. Pero claro, para dejarse "secuestrar" ella tiene que sentir que yo sé a dónde voy y que me creo lo que estoy haciendo. Así que, es fundamental, que cuando hable con ella, utilice un material que esté basado en creencias sólidas. Digas lo que digas, tienes que estar seguro de que te lo crees. Porque además, las mujeres son expertas en detectar cuándo nos lo creemos y cuándo no. El 90% de las veces que no conquistamos a una mujer es porque ha notado que no nos lo creemos.
- Trabajar sobre mis miedos. Si hay algo que nos da miedo, como en el caso del ejemplo anterior de la tensión sexual, merece la pena dedicar tiempo a superar esos miedos. Porque, como dije antes, lo importante no es tanto lo que hacemos (juego externo), sino lo que sentimos y el poder y la energía que transmitimos al hacerlo (juego interno). Por mucho que le diga una frase impactante y sorprendente a una chica, tarde o temprano ella va a notar mi miedo. Quizá consiga disimularlo un poco al principio pero al final lo descubrirá. Si, por el contrario, trabajamos en vencer nuestros miedos y nuestras limitaciones llegará un momento en que seamos hombres poderosos capaces de meter a cualquier chica en nuestra realidad y gustarla.
- No esperar nada de ellas. Las mujeres tienen mucho poder si sienten que nos importa lo que hagan. Si ella nota que nos afecta lo que dice y que tenemos muchas ganas de conquistarla, entonces se siente poderosa. Siente que tiene el control sobre nosotros y entonces estamos a su merced. Eso no puede ocurrir. La chica tiene que notar en todo momento que NO necesitamos gustarla.
- No depender de los resultados. Cuando hablo con una chica intento no pensar en ligármela. Por supuesto que me la quiero ligar, pero eso lo pienso antes de entrarla. Una vez que estoy hablando con ella, me centro en la conversación y me olvido del resto.Me centro en disfrutar. Eso reduce mi ansiedad y cuando no hay presión por los resultados, el cerebro agudiza su ingenio.
- Decir lo que se me pasa por la cabeza. Un recurso que utilizo siempre es decir lo que se me pasa por la cabeza. Aunque no tenga coherencia…aunque sea descarado…eso da igual. Yo digo lo que me apetece. Y no me preocupo de si a la chica le parece bien o no. Me preocupo en decir cosas que me diviertan a mí.
- Mirar y hacer kino (se llama kino al hecho de tocar a la chica y de iniciar contacto físico, como agarrarla de la cintura de vez en cuando, cogerle la mano, etc…). El lenguaje no verbal es algo fundamental y hay que ser dominante. Ser dominante no significa dar órdenes. No significa ser mandón. Ser dominante significa que ella note que no tenemos miedo de avanzar. Para conseguir eso, es fundamental controlar nuestro lenguaje corporal. Es fundamental que noten que no nos pone nerviosos y que no tenemos miedo de mirarla y transmitir decisión con la mirada. .
Álvaro Tineo
Artículo publicado por primera vez en:
http://www.placeresvirtuales.com/bloggers/cachondo-mental-1.htm
|