En el mundo hay dos tipos de personas: las personas del SÍ puedes y las personas del NO puedes.
La mayoría de la gente entra en el grupo del NO puedes y no paran de repetirnos que NO podemos hacer las cosas. Pero, por fortuna, en el mundo hay gente accesible para todos nosotros que están dispuestos a demostrar con sus heróicos y sutiles actos de la vida diaria que SÍ que se puede. De ellos podemos aprender las verdaderas reglas y posibilidades de la vida. Desde que somos niños lo oímos constantemente: no puedes, tú no puedes. Vivimos en la sociedad y en el mundo del NO puedes. Y sí puedes. Claro que puedes.
Yo nací con una enfermedad genética que mató a tres tíos míos. Afortunadamente en mi generación esta enfermedad no es ni de lejos mortal, pero los médicos me dijeron de pequeño que iba a depender toda la vida de antibióticos y que no podía ser de otro modo. También sabía que era muy difícil poder desempeñar trabajos o estudiar una carrera si no estaba bien de salud. Pasé toda mi infancia prácticamente en cama y tomando antibióticos continuamente.
Con 16 años decidí que no quería eso. Empecé a estudiar todo lo que encontré de dietas y de terapias alternativas. Cambié completamente mis hábitos alimenticios y en cuestión de tres meses pasé de tomar antibióticos todos los meses a dejar de tomarlos. Poco a poco dejé de estar enfermo y hoy por hoy tengo una salud como cualquier otro. Pero me tengo que cuidar para mantenerla.
Aún así tardé años en sentirme normal. Cuando estuve bien yo seguía pensando que tenía algo malo, me daba asco a mí mismo. Tenía muchísimo miedo de estar con chicas porque sentía que tenía algo defectuoso y sentía que también les iba a dar asco a ellas. Por supuesto que eso no era real, no tenía nada malo, pero para mí era un estigma que me hizo estar muy solo durante años. Me di cuenta del problema y busqué todo lo que pude sobre superar complejos y encontré el tapping. Me puse de lleno y en cuestión de pocos meses mi vida cambió radicalmente.
Hoy por hoy puedo tener acceso a cualquier mujer que me guste y tengo un nivel de éxito más allá de cualquier cota que hubiera podido imaginar cuando estaba en cama condenado a depender de antibióticos.
Hubo profesores que, por faltar tanto a clase y por envidia de mi fuerza de voluntad, intentaron devolverme a la “realidad” diciéndome a diario que no iba a ser nada en la vida. Pero afortunadamente mis padres fueron y son unos grandes ejemplos del SÍ puedes. Toda la vida escuché cómo me decían que SÍ podía. Eso me sirvió para, aún teniendo la enfermedad, estudiar el bachillerato a la vez que me saqué la carrera de música y que trabajaba para Sony. Poco después terminé mi segunda carrera (pedagogía) y he empezado Ingeniería industrial por hobbie. Y no sólo he podido estudiar todo lo que yo he querido, sino que me he especializado en técnicas de aprendizaje y de estudio y enseño a otros a potenciar su mente al máximo, para que ellos se den cuenta de que también pueden.
Quizá yo no tenga la misma condición física que un atleta de élite, pero me he pasado la vida demostrando al mundo que todo eso que en teoría NO podía hacer, en la práctica SÍ que era capaz de hacerlo. Y todas esas cosas que parecían ser carencias, las he utilizado para ser excepcional. Todos podemos ser excepcionales, así que no hagas ni caso de la gente del NO puedes.
Nos han dicho toda la vida que no podemos. Nos han dicho toda la vida que no podremos estar con las mujeres increíblemente atractivas e inteligentes. Nos han dicho constantemente que no podemos ser multimillonarios o que no somos suficientemente inteligente como para estudiar lo que nos gusta.
Nos pasamos la vida sintiéndonos culpables por ser inferiores. Nos hacen pensar que somos como una máquina que está mal hecha y que hagamos lo que hagamos siempre seremos gente de segunda clase.
Y no hay nadie en el mundo que sea de segunda clase. La simple idea de pensar en términos de segunda clase es ofensivo para la raza humana.
La gente comete el genocidio emocional de decir lo que la gente puede y no puede hacer. Se creen con derecho a hacerlo y no tienen ningún derecho.
¿Quién tiene derecho a deciros que no podéis? ¿quién demonios tiene derecho a decirme que no me merezco algo que me hace feliz? ¿quién tiene derecho a decirnos que no nos lo merecemos? Nadie tiene derecho.
Ellos creen que no podemos. Básicamente creen eso porque ellos mismos se consideran incapaces de hacerlo. Y proyectan sus limitaciones sobre los demás.
A partir de ahora tenemos que reinterpretar el mundo que nos rodea. Cuando alguien nos diga: “no puedes hacer eso, no te va a salir bien”, nosotros debemos entender lo siguiente: “yo me consideraría incapaz de hacer eso porque considero que soy inferior”. Cuando alguien nos dice que no podemos, lo que están diciendo es que ellos no se creen capaces. En ese momento debéis sentir compasión por ellos, pero bajo ninguna circunstancia debemos hacer caso de alguien que no se crea capaz de hacer algo. Presentadme a alguien que se crea capaz de hacer las cosas y las haga y a esa persona es a la que haré caso cuando me diga algo.
Es importante entender que las personas no controlan sus miedos. Simplemente los tienen o no los tienen. Las personas que están llenas de miedo y de creencias negativas son personas del NO puedes, porque ellos consideran que como ellos no pueden, nadie puede. Pero la gente que tiene éxito en la vida son las personas del SÍ puedes.
El éxito funciona solo para las personas del SÍ puedes. Nadie ha tenido éxito jamás con una actitud de NO puedes. Nadie.
Olvida a las personas que te repiten que no puedes. Busca nuevas amistades y rodéate de gente que te diga que sí puedes. Rebusca en tu trastero mental e identifica todas esas cosas que, en teoría, no puedes hacer y encuentra la manera de sí hacerlas. Encuentra gente que te diga que SÍ puedes y que te ayude a conseguirlo.
Vuelvo a repetirlo: ¿Quién tiene derecho a decir que no puedess? La gente que dice que no podemos lo dicen como si fuera verdad y ES MENTIRA. Sólo están proyectando en ti sus frustraciones.
NO PERMITAS QUE NADIE PROYECTE EN TI SUS FRUSTRACIONES.
La meta en esta vida está en conseguir la libertad. Y cuando hablo de libertad, hablo de una libertad espiritual con una profundidad y de una magnitud que la mayoría de la gente no podrá imaginar jamás. El mundo del SÍ puedes es un mundo increíblemente poderoso. El mundo del SÍ puedes te va a permitir hacer absolutamente cualquier cosa que quieras hacer, y la única limitación que tendrás serás tú mismo.
Olvídate de la gente negativa, simplemente no te rodees de ellos. Rebusca en tu interior y dedica todo el tiempo que puedas a eliminar todas esas creencias que la gente te ha ido metiendo dentro. Dedica todo el tiempo que puedas a tirarlas a la basura. Quítate toda esa porquería y entra en el mundo del SÍ puedes. Date el placer de ser libre y, sobre todo, date el regalo de ser feliz.
Álvaro Tineo